miércoles, 31 de diciembre de 2008

Y sin embargo, se mueve.-

Buenos Aires, diciembre 31 (Agencia NAN-2008).‑ Sería demasiado engreído pensar que, por haber cumplido recientemente dos años y tener existencia en un medio presuntamente democratizante y masivo como Internet, la experiencia de Agencia NAN tiene un concepto conocido por ustedes, sus lectores; que agradecemos sean cada día más, pero que vitoreamos con mayor regocijo cuando demuestran mayor sentido crítico en sus correos y lecturas.

Porque presuponemos una lectura, aunque sea en silencio y no nos enteremos de ella quienes pretendemos brindar un espacio de socialización de experiencias culturales, artísticas y creativas; de experiencias de vida y sobrevida mediante el oficio del Arte; de fortalezas y debilidades de la industrialización de la Cultura, a la que si no nos oponemos, al menos le encontramos deficiencias por todas partes; de manifestaciones grupales de alegría, bronca o desengaño en recitales, obras de teatro y convenciones varias; de particularidades escondidas en el Interior que no nos muestran; de esa globalización celebrable de los artistas de afuera que llegan dentro de vaya uno a saber qué, si un teatro nacional o una sociedad de fomento barrial, para regalar lo que ya le dieron a los suyos, esta vez para nosotros, sin ser artistas exclusivos de nadie.

Para comenzar, Agencia NAN es un espacio independiente de otros, pero dependiente de las concepciones, experiencias y realidades de sus hacedores, dependiente del pulso del Nuevo Siglo Argentino, de lo que en verdad pasa, de lo que no pasa porque no lo dejan ser y de lo que no puede ser por falta de apoyo, presupuesto, difusión o, al menos, una mínima expresión de voluntad para con la causa; lo que en definitiva son los artículos que aquí se publican, luego de un largo camino autogestivo, de aquellos hechos artísticos y de estos, periodísticos.

Luego, las expresiones son necesariamente actuales, desde el punto de vista de que este es un medio de comunicación e información social que no excede a lógicas periodísticas que comparte con otros, desde un punto de vista formal en lo profesional, aunque muchas veces dejemos de lado la novedad noticiable por el recupero justo de lo que no fue analizado o fue contado parcialmente.

Expresiones actuales que, de cualquier forma, están estrechamente relacionadas con expresiones anteriores, durante la persecución y los abusos desde el Estado en la década de 1970; durante la burbuja inflacionaria de la de 1980; durante el vaciamiento de la de 1990; y en el alba del Milenio que se oscureció en la noche espesa de Cromañón, hace apenas cuatro años.

Serán expresiones solitarias, colectivas o totalizantes, nunca totalitarias, que de una u otra manera tendrán qué ver y qué contar de una sociedad a partir de su elemento constitutivo clásico: la cultura compartida --por pocos, por algunos o por bastantes--, porque la diversidad es saludable y está muy bien que no exista una sino múltiples y que se crucen, se entretejan en una retícula en expansión y en movimiento constantes, registrando hacia dentro de sí el pulso del tiempo y del espacio en el que están inmersos, y regalando hacia afuera de cada obra los destellos que --dejando de lado la cursilería pero no el lugar común-- efectivamente guían, alumbran y realzan un paisaje que podrá ser árido pero no deberá siquiera así restringirnos de la posibilidad de caminarlo y admirarlo.

A los artistas les quedará, de aquella manera, la función de testigos de su lugar y su época. Y los periodistas deberemos ser, entonces, los fiscales que aporten un juicio de valor honesto, responsable y comprometido, habiéndonos sacado ya de encima la construcción falaz del periodismo objetivo, y subjetivizádonos unos a otros, en caminatas por ese mismo paisaje, junto a los creativos y los curiosos.

Porque eppur si muove, sin embargo, se mueve.

Y nosotros al costado, intentando seguir el ritmo.

Agencia NAN
Diciembre 31 de 2008
http://www.agencianan.com.ar/
lectores@agencianan.com.ar

miércoles, 24 de diciembre de 2008

De una noche con amigos a Trashnoche.-

Con YouTube y Blogger como principales plataformas virtuales, cada vez son más los prosumidores (productores-consumidores) de Internet que crean sus propias obras audiovisuales. Es el caso de Trashnoche, una miniserie por entregas donde los personajes tienen poderes sobrenaturales e integran una orden secreta. “Los comentarios pueden cambiar la historia, porque Internet da esa posibilidad de expresión e influencia” reconoció Federico Bezenzette, coguionista de esta historia surgida entre amigos en una noche de viernes.

Por Esteban Vera

Buenos Aires, diciembre 23 (Agencia NAN-2008).‑ Con plataformas estándar como YouTube y Blogger, los usuarios de Internet postean videos y fotos capturados en recitales, aventuras nocturnas o quilombos varios. Incluso andanzas como golpear con cinturones a ciclistas pobres desde una cuatro por cuatro. Pero el universo digital también es utilizado para subir pequeños cortos o series. Es el caso de Trashnoche, una serie de bajo presupuesto producida exclusivamente para la blogósfera y realizada por un puñado de amigos, que ya lleva 12 episodios. Mientras preparan el desenlace de la primera temporada, sus creadores ya piensan en la continuidad de la trama para el próximo año.

Eve y Julia son dos jóvenes con poderes sobrenaturales que integran una orden secreta, donde aprenden a utilizar mediante la guía de maestros sus habilidades psíquicas. Similar al Consejo Jedi de la República del universo Star Wars. Eve ha abandonado la orden y perdido su habilidad. Un día, un hecho provoca que trate de recuperar el poder perdido para llevar adelante una venganza. Esta es, en síntesis, la trama de Trashnoche. “Hay gente vinculada con un tercero y de alguna manera extraña va a converger en algún momento con esa persona, y hará algo importante”, le explicó a Agencia NAN Federico Bezenzette, parte del grupo de amigos que trata de realizar la serie que buscaban ver.

Con una cámara digital Cannon, Bezenzette graba con recursos exiguos y equipos técnicos pequeños, hasta ínfimos. Finalizado la edición de sonido y el montaje, finamente, Trashnoche es subida a YouTube para su exposición, con una duración que va de los dos minutos y medio a los diez. Es interpretada por Mariela Clara (Eve), Esteban Pecoche (Marcos), Luciana Calbosa (Julia), Fabián Porte (Fabián), Javier Domínguez (El maestro Javier), Melina Lozano (Lucía), Carlos Echavarría (El ciego), Martín (El maestro Boris) y el propio Bezenzette le pone su cuerpo a Carlos.

Con la presentación del primer capítulo, que surgió como un juego de una noche de viernes, el realizador llevó a cabo una invitación en su blog: “¿Te pareció una bosta pero no podés evitar querer saber cómo sigue? Dejá tu comentario para saber si seguimos o no. La hicimos en dos horas, podemos continuarla, pero tiranos un centro, queremos escuchar a la gente alentar”. Con comentarios alentadores, el grupo siguió con la grabación de más episodios, que fueron sumando amigos al proyecto, entre ellos actores y un coguionista.

Años atrás, el episodio de la invasión de los lagartos extraterrestres que se devoraron a casi todos, de la mítica serie escrita, producida y en ocasiones dirigida por David Lynch, se terminaba en una hora y sólo quedaba la charla con amigos hasta la próxima emisión. Ésa era la pauta para el público. Hoy, la blogósfera --siempre atenta, participativa y a veces intolerante, amparada en el anonimato-- influye en el guión de las series de la pantalla chica. Y ocurre lo mismo en con las ficciones del ciberespacio.

Inmersa en esa tendencia, Trashnoche recibe, en promedio, treinta comentarios por capítulo. Y no es ajena a esa influencia del espectador-consumidor. “Los comentarios pueden cambiar algo de la historia. Internet da esa posibilidad de expresión e influencia. Alguien lo ve y te da una devolución. A partir de algunos comentario hubo cambios”, analiza y menciona Bezenzette, coguionista de la historia. Sin embargo, el realizador destacó de Internet “la oportunidad de mostrar algo con muy poca guita”.

Pero tiene una contra: “Su inmensidad provoca que sea difícil que una obra, en nuestro caso una serie, sea popular”, se lamenta Bezenzette.

Blog:
http://todocone.blogspot.com

viernes, 19 de diciembre de 2008

Un mural de color hasta el fondo del mar.-

Muralistas egresados de la Escuela Municipal de Arte de Necochea se pusieron al servicio de un boceto de una artista plástica bonaerense y le dieron forma, entre todos pero con la ayuda de colegas de mayor experiencia, al mural más grande que haya albergado Argentina y uno de los más extensos del mundo, con más de mil metros cuadrados cubiertos de una expresión plástica que se moviliza para sorprender a la gente en su trajín cotidiano, se escabulle entre los cuerpos que pasean por Puerto Quequén y se interna en el frío mar.

Por Ailín Bullentini
Fotografía gentileza de “Arte Puerto”

Necochea, Buenos Aires, diciembre 19 (Agencia NAN-2008).‑ Necochea no termina de definirse. Una indecisión histórica la mantiene en una especie de limbo entre los gigantes conglomerados turísticos como Mar del Plata y los pueblos que se contentan y viven con la paz que genera el sólo hecho de mojar sus orillas en el Mar Argentino. Al igual que aquel monstruo que se levanta a menos de cien kilómetros, Necochea cuenta con un puerto, el de Quequén, aunque "viva dándole la espalda", como lamenta el director de la Escuela Municipal de Arte de Necochea (EMAN), Pablo Benedini. En ese lugar nace la escollera, un muro de cemento de 180 metros de largo que se anima a penetrar el frío mar, donde un equipo de artistas liderado por la muralista Jaquelina Abraham pintó el más grande del país y uno de los más grandes del mundo. La obra está terminada, pero será inaugurada oficialmente a fines de la semana próxima.

La iniciativa, bautizada por la EMAN "Arte puerto", forma parte de una serie de intervenciones artísticas que los alumnos, profesores y egresados de la escuela, junto con artistas invitados, comenzaron a realizar a principios de año. En realidad, la idea general es responder a la eterna parsimonia que Necochea demostró desde los inicios de su historia jugándose, de una vez por todas, a crecer con un rumbo definido.

Esa realidad "acabó con la paciencia de algunos artistas nacidos" allí, sostuvo Benedini. Fue entonces que decidieron poner sus pinceles en remojo, afilar la punta de sus lápices, afinar sus instrumentos musicales y usar su arte como herramienta principal para convertir a su pueblo natal en "el polo turístico cultural de la provincia de Buenos Aires".

En este caso, la zona portuaria de la ciudad es la que recibirá el mayor impacto, un espacio "ninguneado" por la sociedad necochense. El horizonte del proyecto fue convertir la escollera que allí nace en un lienzo gigante y rígido, de 180 metros de largo por casi seis de alto, donde un artista elegido a través de un concurso nacional organizado por el área de Cultura del Gobierno bonaerense pintaría una obra mural de más de mil metros cuadrados.

Quien se plantó al mando del timón para guiar la nave a destino fue la muralista Jacqueline Abraham, elegida entre más de 50 especialistas en esa disciplina. Durante cinco semanas, junto con un equipo de ayudantes --uno convocado por ella y cinco egresados de la EMAN, además de artistas invitados-- trabajaron siete horas diarias para vestir al cemento color hormigón del "morro" de la escollera, como lo llaman los lugareños, en una obra inmensa donde se funden los colores fríos del mar con los cálidos de la tierra y las figuras del puerto como nexo entre ambos espacios. “Es como un choque térmico", explicó Abraham.

"La obra tiene que ver con una transformación. Desde cualquier extremo que se comience a caminar por la pasarela (escollera) se va a observar cómo la escena va transformándose”, se entusiasmó. Luego, reflexionó por unos instantes: “Es verdad que existen tantas lecturas como personas se paren delante de la obra, pero una explicación posible, la mía, es la que la plantea como un nexo entre la producción y el trabajo del hombre y la naturaleza del mar".

Abraham, que aunque nació en Monte Hermoso --otro balneario bonaerense-- y reconoció una "presencia muy fuerte del mar" en su vida, asumió que la temática del puerto fue para ella "algo distinto", habló con orgullo de su creación e insistió en la “excelente” experiencia de trabajar en equipo. “Lo de los chicos fue genial. Ellos trabajaron sobre la obra de otra persona y ni siquiera formaron parte de la producción del boceto. Eso es muy difícil, pero funcionamos bárbaro. Captaron enseguida lo que quería y se movieron en base a eso”, añadió.

La iniciativa contó con el apoyo del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén. Luego, a aquel beneplácito se sumó el de organismos estatales como el Instituto Cultural y el Ministerio de Asuntos Agrarios y Producción de la provincia. Sin embargo, la primera llama se encendió paredes adentro de la EMAN, como parte integrante --aunque no principal-- de una misión a gran escala: convertir la escuela en una herramienta alfabetizadora de arte para toda la sociedad.

“Surgió desde una necesidad de infectar a la sociedad de contenido artístico. Un ser formado dentro del arte no solo adquiere más incentivo en lo creativo y la expresión, sino también en el pensamiento. El arte es un gran disparador del pensamiento”, planteó Benedini. Entendido así, lo más fácil de imaginar es que la estrategia para llevar el plan a cabo consistió en seducir e impulsar a la gente hacia el arte, escondido en un lugar estático, sagrado.

Pero no. Los alumnos, profesores y artistas egresados de la escuela pensaron las cosas exactamente de la manera contraria: que sea el arte el que se movilice, el que sorprenda a la gente en su trajín cotidiano, se escabulla entre sus cuerpos sin darles demasiado lugar para elegir. Algo así expuso la muralista al momento de definir al arte público: “Todos están condenados a la obra, en este caso al mural. Es algo cuyo alcance es infinito porque todo el mundo lo va a ver. Les guste o no, va a estar ahí”.

El mural de la escollera portuaria es el cuarto objetivo de esta misión con aires de utopía que varios artistas de Necochea se cargaron sobre sus hombros, cuyo primer paso fue tomar por asalto colectivos de línea en horarios pico y realizar intervenciones artísticas a bordo del transporte. “Tres o cuatro artistas subían al colectivo y lo convertían en galerías de arte, exhibían fotos o repartían cuentos en los asientos para que los pasajeros lean durante su viaje. En otros, los mismos artistas narraban historias breves o tocaban canciones y se bajaban, al estilo del vendedor ambulante”, recordó el director de la escuela. Hicieron algo así cuando se cumplió un aniversario más de la ciudad, donde las intervenciones tenían como eje a su historia. Otra iniciativa en proceso es plasmar en forma de retrato fileteado en las paradas de colectivo a los personajes necochenses más emblemáticos, elegidos por los votos de los habitantes. “El primer retrato será el de ‘Caballito’, un conocidísimo vendedor de diarios de la ciudad”, adelantó.

Si bien el mural ya está terminado y la gente de la ciudad pudo ver todo el proceso de su pintura, la inauguración oficial tendrá lugar, en principio, el jueves o el viernes próximos. La fecha se definirá según la disponibilidad del gobernador bonaerense, Daniel Scioli, y de la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández. “Prometieron estar, pero están tan ocupados que no supieron decir cuándo aún”, aclaró Bendini. La obra plástica más extensa que se haya hecho en el país los espera, reposando sus pies en el mar.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Natiruts, el reggae que habla por las minorías.-

Antes de su show en el Gran Rex, el cantante Alexandre Pereira y el bajista Luis Mauricio charlaron en portuñol con Agencia NAN acerca del presente de la banda más importante del reggae independiente brasileño, el DVD que resume su docena de años en el camino y la posible fecha de edición de su próximo álbum. “Al comienzo hacíamos música en las calles y no teníamos conocimiento técnico, pero sí mucho corazón. La simplicidad del reggae permite que cualquier persona pueda expresarse”, coincidieron.

Por Adrián Pérez
Fotografía gentileza de Guadalupe Lombardo (Página/12)

Buenos Aires, diciembre 17 (Agencia NAN-2008).‑ Llegar al encuentro con Luis Mauricio y Alexandre Pereira, fundadores de Natiruts, se presenta como una prueba de obstáculos. Los músicos se alojan en el Hotel Forcadell, antes de pisar por primera vez el Gran Rex. Las inmediaciones del coqueto hotel se asemejan mucho a una instantánea tomada en Sarajevo o Bagdad. Afuera, un hormiguero incesante --e impaciente-- de gente trajina la esquina de Tucumán y Suipacha, esquivando las "megaobras" que el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, siembra por la ciudad. Todo es tan complicado en Buenos Aires que el propio Alexandre llega tarde para las fotos. Pero ni el frenesí de la ola humana ni las topadoras de Macri impedirán que los brasileros se presenten por segunda vez en Buenos Aires, con excelente acogida del público, en el cierre del ciclo MUBA, evento auspiciado por el Ministerio de Turismo de la Embajada de Brasil que se presenta como un "puente que facilita el intercambio y la integración cultural de la región" y que tuvo en el cierre de la temporada 2008 a Daniela Mércuri, Paulinho Mosca y Vanesa Da Mata, entre otros artistas.

Luis Mauricio, arquitecto de oficio y bajista por opción, actúa de anfitrión y recibe a Agencia NAN en una suite del Forcadell. Durante una hora, el músico, junto al vocalista y guitarrista Alexandre Pereira, hablan de todo con la sencillez que caracteriza a los grandes creadores. Luego de una simpática sesión de fotos donde Luis Mauricio juega a ser niño en la terraza del hotel, colgado de tendales de ropa, la entrevista se traslada a la habitación 101 para evitar el ruido ensordecedor de las máquinas que taladran el asfalto, y los autos y ómnibus que corren, cuando el tránsito lo permite, por una Buenos Aires cada vez más caótica. Es la oportunidad perfecta para la conversación distendida y la furia de la ciudad queda allá lejos, casi imperceptible.

-¿Cómo podrían describir el presente de Natiruts?
-Luis Mauricio: Estamos en un momento muy bueno porque completamos un ciclo con la presentación del DVD Reggae Power Ao Vivo, que fue la síntesis de toda nuestra carrera, y con este material conmemoramos nuestros primeros diez años en la música. Estamos muy contentos porque la recepción del DVD en nuestro país fue muy buena.
-Alexandre Pereira: Creo que Natiruts es una banda que siempre está en un constante proceso de aprendizaje y experimentación.

-El próximo año los encontrará de gira y con mucho material luego de tres años sin entrar a grabar, ¿tienen fecha de lanzamiento para el próximo disco?
-L. M.: Sí, el 2009 nos encontrará con nuevo trabajo. En principio, creemos que para marzo estaremos lanzando Raçaman, con once canciones que podrán bajarse desde la página de la banda, donde ya se puede escuchar el primer corte que bautiza al álbum.
-A. P.: Queremos tocar en otras ciudades, como Bogotá, Lima, Caracas o Santiago. También pensamos en hacer un Festival Latinoamericano de Reggae en Brasil.

-Además de Natiruts, Pure Feeling (de Porto Alegre) se presentará próximamente junto a Nonpalidece. ¿Cómo se compone el resto de la escena brasileña?
-L. M.: Es importante destacar que bandas como Tribo de Jah o Edson Gomez han fortalecido mucho al reggae en nuestro país. La escena reggae de Brasil está muy fortalecida por la difusión y el apoyo del público.

-Bueno, divulgar un género musical que muchos consideran “monotonal” no debe ser nada fácil en un país donde los gustos más populares son otros. ¿Cómo se las arreglan para llegar con su propuesta a la gente?
-L. M.: Creo que la clave está en utilizar un lenguaje joven que no sólo esté destinado al público de reggae y pensar, también, en gente que curte pop u otras tendencias musicales. Con nuestro último trabajo logramos popularizar nuestra música, que comenzó a escucharse en radios donde suena samba o bossa nova.

-Precisamente, teniendo en cuenta que esos géneros son una marca de la cultura brasileña, una impronta que músicos como João Gilberto, Antonio Carlos Jobim o Vinicius de Moraes grabaron a fuego en el imaginario colectivo, cuesta entender por qué eligieron el reggae para expresarse.
-L. M.: Todos escuchamos ritmos tradicionales de Brasil, un país que por sus características tropicales, muy similares a las de Jamaica, por ejemplo, absorbió de buen agrado el reggae.
-A. P.: Fue una elección natural porque, en nuestros comienzos, hacíamos música en las calles y no teníamos demasiado conocimiento técnico, pero sí mucho corazón. Creo que la simplicidad del reggae permite que cualquier persona pueda expresar su arte sin problemas.

-¿Encontrás un puente entre la situación social de Jamaica, en los tiempos de Marley, y la de tu país actualmente?
-L. M.: Desde luego, hay muchos rasgos similares. Tenemos problemas de pobreza, favelas, y la música se convierte en una forma de expresión de ese pueblo más reprimido, más financieramente desfavorecido. Entonces, el reggae es una forma de ubicar todas las cosas de las que no se hablan dentro de esa música. En ese sentido, el reggae tiene el papel de estar hablando en nombre de las minorías.

-Además de las cuestiones sociales, ¿qué otros temas tratan en sus canciones?
-A. P.: En nuestras composiciones no sólo hablamos de problemas sociales sino también de diversión, de amor, de paz; pensamos en canciones para bailar, para que la gente se divierta. Cuando lanzamos un disco, procuramos equilibrar los temas que abordamos en nuestras letras.

-Después de 12 años de carrera, ¿cómo hacen para mantener la esencia de la banda?
-A. P.: Aunque no resulta muy fácil, es necesario separar lo romántico del costado comercial de la música. Creemos que estas cuestiones deben ir juntas aunque nunca se crucen.
-L. M.: Algunas personas nos critican porque sonamos en las radios pero considero que la esencia de Natiruts está en nuestro corazón y sus verdades en nuestras letras.

Unas dos mil quinientas personas sellaron el 3 de diciembre, en el Gran Rex, el romance entre porteños y brasileños bajo la firme convicción de que el fútbol es una tonta barrera que separa este par de ricas culturas. Durante poco más de hora y media, Natiruts desplegó buena parte de su carrera con Alexandre Pereira en voz y guitarra, Luis Mauricio en bajo, Juninho en batería, Mónica Agena en guitarra, Bruno Wambier en teclados, Adenilton Conceiçao en percusión, Luciana Oliveira y Ludmila Mazzucatti en coros, y los vientos de Alexandre Herrera en saxo y flauta traversa, Paulo Pizzulin en trompeta y André Mitsuoka en trombón.

El concierto fue una rica amalgama de samba, raggamuffin’ --inclusive se le animaron al reggaetón-- y, como no pudo ser de otra manera, excelso reggae con pizcas de dub que enloquecen y dejan con la boca abierta a algún casual asistente, de esos que nunca faltan en las “modas” musicales. Sólo queda esperar a marzo para escuchar la nueva propuesta de Natiruts, y que el ciclo Muba 2009 cuente en sus filas con la banda de Brasilia, nuevamente, para presentar oficialmente Raçaman en Buenos Aires.

Sitio:
http://www.natiruts.com
Myspace: http://www.myspace.com/bandanatiruts

jueves, 11 de diciembre de 2008

Ska-P en el Club Ciudad de Buenos Aires.-

La banda española de ska punk reunió a 25.ooo personas el pasado martes en el Club Ciudad de Buenos Aires, para presentar las canciones de su reciente disco, Lágrimas y gozos, y todos los clásicos de su repertorio musical. Criticaron al Vaticano, la sociedad de consumo, el racismo, la globalización y cantaron a favor de la defensa de los derechos humanos y animales. Al escenario subió un grupo de obreros de la autogestionada Fábrica Sin Patrón. Y al pogo revolucionario se metió Agencia NAN.

Por Sergio Sánchez
Fotografía gentileza de Gonzalo Sánchez

Buenos Aires, diciembre 11 (Agencia NAN-2008).- Ska-P no se calla nada. Es considerada una de las bandas más comprometidas del rock mundial porque traduce en hechos concretos las problemáticas sociales y políticas que condena en sus letras: desde tocar gratis en Venezuela en apoyo a la revolución bolivariana hasta donar la recaudación de los conciertos a comunidades indígenas. Por eso, y por mucho más, el pasado martes --y luego de ser suspendido por mal tiempo --, el recital de los españoles colmó las capacidades del estadio Club Ciudad de Buenos Aires en el marco del cierre de su gira latinoamericana para presentar su último disco, Lágrimas y gozos, editado este año.

Las lágrimas cayeron el 29 de noviembre, cuando un intenso temporal no permitió que la banda española brindara su recital en la fecha prevista. Pero, finalmente, luego de la reprogramación del concierto, llegaron los gozos de 25.000 personas que gritaron “revolución”, “libertad” y “resistencia” bajo una llovizna benévola.

Durante más de dos horas y con un show contundente, Ska-P demostró que puede entretener al público y al mismo tiempo bajar una firme línea política. Es que la banda se caracteriza por no “desperdiciar” sus letras en temas banales o sentimentales. Como aclaró hace algunos años el vocalista y guitarrista, Pupul: "Hay causas más importantes que cantarle al amor, pero eso no significa que no creamos en él”.

Bajo esa premisa ideológica arrancaron con “Ni fu ni fa”, tema que también da inicio al nuevo disco y que critica la escasa participación que ofrece el sistema electoral democrático. Sin pausa, y con una ametralladora de ska, siguieron con “Niño Soldado”, de ¡¡Que corra la voz!! (2002), y “Romero, el Madero”, de El vals del obrero, donde por primera vez en la noche el showman Pipi protagonizó la escena disfrazándose de policía y simulando reprimir a sus compañeros.

Fue también ahí cuando la marea humana que se encontraba dispersa por el fondo del estadio avanzó hacia delante, a paso firme, como en una manifestación. Todos querían estar más cerca del escenario y participar del pogo cooperativo. Una vez allí, en la cumbre de la revolución de los cuerpos, juntos protestaron contra el “Tío Sam”. Mientras Pipi, desde arriba del escenario, se calzó los zancos y vistió de rojo, azul y estrellas blancas.

En esta instancia del recital, la lluvia comenzaba a aliviar las altas temperaturas del martes. Lo que nunca calmó fue el discurso político de la banda: “Ahora vamos a tocar un tema que habla sobre el decreto formalizado por (Joseph) Ratzinger desde el Vaticano para tapar los casos de pedantería a nivel mundial”. Fue entonces cuando sonaron los acordes de “Crimen Solicitationi”, corte de difusión de Lágrimas y Gozos.

Sin disminuir la energía, la lista siguió con clásicos como “Welcome to Hell”, “Mis colegas”, “Solamente por pensar” (todos de ¡¡Que corra la voz!!), y “Derecho de admisión”, “Vergüenza” y “Planeta Eskoria”, de su disco homónimo editado en 2000. Por supuesto, tampoco faltó el himno a la legalización del consumo de marihuana, “Cannabis”, canción con ritmo de salsa que popularizó a la banda a nivel mundial.

A esta altura el clima era ideal para presentar un tema nuevo que ya tuvo gran repercusión y diversas críticas en todo el globo: “El Libertador”, dedicado a la “revolución bolivariana” encabezada por el presidente Hugo Chávez en Venezuela. Y no quedó otra que gritar: “Reforma agraria y justa redistribución/ sanidad, cultura y buena educación/ Respeto y dignidad al indígena”. Después, con “Rasposos”, canción que deja en ridículo a curanderos y manosantas, se armó la ronda más grande de la noche.

La lucha del proletariado no es cosa del pasado ni tampoco es una utopía. No sólo existe lo que es tratado por los grandes medios de comunicación, ya que la autoorganización y la autogestión en diferentes espacios de producción son una realidad. Por esa razón subieron al escenario trabajadores de Fábrica Sin Patrón (FaSinPa), empresa de cerámicas recuperada por los mismos obreros luego del cierre de Zanón en 2001.

“Luchemos por la organización de los obreros sin la patronal”, abogó uno de los trabajadores de la ex Zanón en el centro de la escena, iluminado por las luces y reflejado en las pantallas gigantes. Y en ese momento el estadio estalló en aplausos. Todos intuyeron el tema que vendría: “El vals del obrero”. “Éste es mi sitio, ésta es mi gente/ somos obreros, la clase preferente/ por eso, hermano proletario, con orgullo/ yo te canto esta canción, somos la revolución/ ¡Sí señor!, ¡Sí señor!, somos la revolución/ tu enemigo es el patrón/ ¡Sí señor!, ¡Sí señor!, somos la revolución/ viva la revolución”, cantaron los revolucionarios con El Capital bajo el brazo.

Luego de los tres años sabáticos que se tomaron para descansar, la banda de Vallecas liderada por Pupul regresó a Argentina para cerrar la gira latinoamericana que los llevó a tocar por Venezuela, México, Ecuador y Chile. La formación la completan Pipi en segunda voz y performances, Joxemi en guitarra y coros, Julitros en bajo y coros, Kogote en teclado y coros, Luismi en batería, Garikoitz Badiola en trombón y helicón, Alberto Pérez en trompeta y Marc Sumo en saxo tenor y barítono.

Ese tiempo de espera se hizo interminable, porque los españoles son locales en estas tierras. No sólo lo demostraron llenando un estadio sin anuncios publicitarios, sino que también se preocupan por investigar sobre las problemáticas sociales que azotan a los pueblos latinoamericanos.

¿Habrá realmente aires de rebelión en Latinoamérica? ¿Algún día los “nadies” y “ninguneados” de los que habló Eduardo Galeano dejarán de serlo? Mientras tanto, Ska-P finalizó su show alumbrando el camino: “Insistimos”.

Sitio: http://www.ska-p.com

martes, 9 de diciembre de 2008

Gondwana y Soul Freedom en Playa Bonita.-

La banda chilena, uno de los “pesos pesados” del reggae en la región, y el grupo de Quilmes, con buenas canciones y guiños rockeros, continuaron la temporada reggae en Gualeguaychú, que comenzó semanas atrás con un show de Nonpalidece y los jamaiquinos Culture, y sigue el sábado 27 con Riddim. Tras despegar las suelas del concreto caliente y subirlas a un auto también caliente, Agencia NAN se acercó hasta Playa Bonita para poder escucharlos.

Por Adrián Pérez, desde Gualeguaychú
Fotografía gentileza de Marcelo Pérez

Entre Ríos, diciembre 9 (Agencia NAN-2008).- Para el prototípico porteño de café y avenida, escapar del urbano acostumbramiento puede no ser moneda fácil. Por eso, alejarse del cemento y su constante transitar de humanidades suele presentarse como la mejor de las medicinas para el estrés. El viaje comienza a dibujarse a medida que el auto avanza sobre el primer tramo del puente General Bartolomé Mitre, más conocido como Zarate Brazo Largo. Mientras el río Paraná de las Palmas se dibuja allá abajo, escudado por árboles centenarios, el sosiego inunda la mirada y se imprime muy dentro la sensación de que algo cambia a medida que Buenos Aires va quedando atrás. El destino final: Gualeguaychú.

A medida que el viajero se adentra en sus calles, el espíritu del lugar (y de su gente) desnuda el ritmo vertiginoso de la temporada por venir: cada detalle se ajusta con minucia y paciencia de artesano para recibir a los turistas que asistirán en los primeros días de enero a la apertura del Carnaval del País. Y aunque el mundo dionisíaco pareciera girar solamente en torno a las coloridas comparsas y la belleza de sus mujeres bailando ritmos de samba, estas tierras entrerrianas también ofrecen, entre su propuesta turística, un circuito del más excelso reggae nacional e internacional.

La meca del género es Playa Bonita, un parador ubicado a metros del Puente Méndez Casariego, frente al Parque Unzué, en la intersección del camino de la Península y la margen del río que bautiza a la ciudad, donde Nonpalidece y Culture (Jamaica) inauguraron la temporada de reggae roots el 15 de noviembre. Hasta allí viajó Agencia NAN para asistir, el sábado pasado, al show que ofrecieron Gondwana y Soul Freedom Band, grupo de Quilmes que, con buena repercusión, alterna entre locales del sur del Gran Buenos Aires y la Costa Atlántica.

Minutos después de las 19.30, los quilmeños aparecen en el escenario montado en el banco de arena para invitar a los presentes a sacudirse el calor de los primeros días de diciembre. Pablo Zapata en voz; Fernando Casenave en bajo; Javier Gamalero en batería; Cristian Cioccale en teclados y coros; Franco Rebagliati en segunda guitarra; Hernán Milstein en primera guitarra; Marcos Lima en percusión y los vientos de Lucas Mirabet en saxo y Martín Sabella en trompeta abren versionando a Blondie a puro dub.

El segundo cover llega con "Till there was you", escrita por Meredith Wilson para With The Beatles (1963). La grilla continúa con "El sol que viene"; "Llorar"; "Pil"; una versión afilada de "High and Dry" de Radiohead (The Bends, 1995); "Calma", y cierra con "Slenteng" del disco Subversiones, editado por Todos Tus Muertos en 1996. Unas 500 personas despiden a Soul Freedom con aplausos cerrados. El saldo es más que positivo para la banda de Quilmes, que repetirá su faena en el atardecer del domingo, con un set electroacústico en el mismo parador.

El ímpetu y la fuerza de Soul Freedom evidenciaron que los quilmeños tienen espalda suficiente como para bancarse el compromiso de "telonear" a Gondwana, uno de los “pesos pesados" de la región. Y lo que es mejor, el grupo se ganó así un espacio en la escena reggae de Gualeguaychú, a fuerza de buena música y giros rockeros.

Cerca de las 21, y como dos invitados de lujo que se cuelgan de la parte superior del escenario, Venus y Júpiter bailan en el cielo juntos, muy cerca, formando un doble lucero, al ritmo de los primeros acordes de una intro en plan dub que anuncia el comienzo de la presentación de Gondwana. La lista de canciones que los chilenos presentan durante hora y veinte no varía mucho de sus últimas presentaciones en Niceto. Así, suenan pegaditos "Jah Children", "Reggae is coming", "Guerra" o “K In", entre otros temas de su repertorio.

La banda del bajista I Locks Labbé subió al escenario con una hora de retraso y cerró su presentación con muchos problemas de sonido. Algunos de los asistentes porteños murmuraron con tono de fastidio que los trasandinos no tuvieron la estridencia desplegada en el local de Niceto Vega, durante las cuatro fechas que brindaron en junio pasado. Habrá que ver si la gira que continúa el 11 de diciembre en El Teatro de Lacroze y Alvarez Thomas, donde grabarán un DVD en vivo, encuentra a Gondwana en mejor estado.

Mientras la formación astronómica sigue haciendo de las suyas en la bóveda celeste, la gente se retira de Playa Bonita sin prestar mucha atención a los detalles técnicos y de sonido. Un toque de percusión en el Club Juventud Unida, que representará a la comparsa Papelitos en la próxima edición del carnaval, despide a Agencia NAN hasta la próxima tarde entrerriana de sol. O hasta que la música vuelva a decir “presente”.

* El 27 de diciembre, Riddim continuará la serie de conciertos de reggae en Playa Bonita. Otros confirmados para este verano son Kameleba, Fidel Nadal y Resistencia Suburbana. El cronograma actualizado en
www.playabonita.com.ar

Sitio Gondwana:
www.gondwana.cl
Sitio Soul Freedom Band: www.soulfreedomband.com.ar

sábado, 6 de diciembre de 2008

Libros: “Dos días en Venecia” (Adrián Haidukowski, 2008).-

La pretendida novela erótica inaugura el catálogo del flamante sello editorial Paradoxia. Literatura de bolsillo que se asemeja más a un rapidito interesante que a una buena sesión sexual, el libro recupera la historia de Félix y Renata, que viajan a la ciudad de las góndolas por sus vacaciones y acaban (en todo sentido) inmersos en un ritual necro-sadomasoquista.

Por Facundo Gari

Buenos Aires, diciembre 6 (Agencia NAN-2008).‑ Los estantes de las librerías están abarrotados de literatura para todos los gustos: el de la señora que recostada en la cama antes de la siesta lee una historia parecida a la de cualquier novela televisiva mexicana o el del señor que regresa del trabajo en colectivo y, durante el trayecto, revive con los ojos a un loco hidalgo medieval en su lucha contra los molinos de viento. Hay novelas históricas para seguidores de efemérides y de fantasmas para crédulos. ¿Y para esas mentes onanistas, cansadas de los burdos relatos de encuentros amorosos fugaces que se venden en cualquier quiosco de diarios y revistas? Paradoxia, Dos días en Venecia y Adrián Haidukowski son parte de la respuesta. Habrá que ir por partes para desnudar su intimidad.

Punto A: La editorial. Paradoxia se llama una novela de Lydia Lunch que narra la historia de una prostituta drogadicta y sadomasoquista. Aunque acorde con la propuesta, no es esa la raíz de la elección del vocablo que identifica a la flamante editorial independiente: según explicó la editora Alejandra Quevedo, Paradoxia --cuyo logo identificatorio es un vulgar pene alado-- remite al sentimiento erótico que despierta un objeto sin contacto con los órganos reproductivos. Lo que se intenta ilustrar es el placer que puede producir un texto escrito con esa intención (o no). Para el anecdotario: durante el lanzamiento de la editorial, que se realizó hace casi dos semanas en el restaurant Te mataré Ramírez, en Palermo, Quevedo y su prominente escote repartieron simpáticos chupetines rojos con forma de pitito. Lástima que el resto de la presentación no siguió en esa sintonía.

Punto B: El libro. El binomio Paradoxia y Dos días en Venecia permite la misma reflexión que el del huevo y la gallina: ¿qué fue primero, la editorial o el libro? ¿Cuál de las partes le sirvió de excusa a la otra para nacer? En fin, Dos días en Venecia es la historia de una pareja de jóvenes enamorados que se embarca en un viaje a la ciudad de los canales y las góndolas con el fin de afianzar su amor, pero termina envuelta en un extraño ritual vernáculo necro-sadomasoquista. La conspiración de gondoleros, policías tanos y personajes que Félix y Renata conocen durante sus salidas no impide que los protagonistas entren en calor. Una pena que no le suceda lo mismo al lector. Sólo hacia el final de la novela a las escenas de sexo les es removida la aburrida tira negra, puesta por el autor a través de repetidos y hasta tímidos “hicieron el amor”. El libro es encantadoramente pequeño y la edición y fotografías adjuntas hacia el final de la narración están bien logradas.

Punto C: El autor. De Haidukowski la editorial difundió que editó la revista de narrativa y poesía Pisar el césped, enseñó guión cinematográfico en la Universidad de Cine TEBA y literatura en los colegios Nacional de Buenos Aires y Carlos Pellegrini. También que es guionista para Playboy TV y director ejecutivo de Haciendo Cine. Y que Met, el muerto, su primera novela, fue publicada por Sudamericana en 2001. ¿Sexo? ¿Pajas? ¿Biblioteca porno? ¿Videoteca XXX? Datos no esenciales que hubieran sido divertidos para la mística de la empresa.

Punto G: El orgasmo (fingido). “Me masturbo observando los cortes. Cada hermoso centímetro de su cuerpo marcado es todo lo que deseo para vivir. No dejo de masturbarme. Cada vez más fuerte. Escupo sobre la palma de mi mano. Sigo. Mi cuerpo tiembla. Siento electricidad. Siento las extremidades tensas, parecen fragmentarse. Acabo sobre el rostro cubierto. Apenas unas gotas se filtran por los huecos de los ojos”, es uno de los escasos pasajes hot de la obra. Para una libro que se jacta de erótico, Dos días en Venecia no produce mayor intensidad que las precitadas novelas para señoras antes de la siesta. No obstante, el “rapidito” no deja de ser interesante.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Por amor al arte.-

Los estudiantes de la Escuela de Bellas Artes Manuel Belgrano decidieron tomarla como forma de protesta ante la intención del Gobierno porteño de unificar tres escuelas en un Instituto Superior Metropolitano de Artes, lo que no sólo plantea una diferencia conceptual entre el estudiantado artístico y la dirigencia política (¿la escuela o el instituto, las artes bellas o superiores?), sino que también representa una amenaza: “El ISMA no tiene plan de estudios y el gobierno quiere poner a sus rectores a dedo”, denuncian.

Por Nahuel Lag

Buenos Aires, diciembre 4 (Agencia NAN-2008).- “¡Profesorado en la Belgrano ya!” El reclamo se multiplica desde el 10 de noviembre, cuando los estudiantes y docentes de la Escuela de Bellas Artes Manuel Belgrano decidieron tomarla y comenzar a realizar actividades artísticas como manera de reclamar que el Gobierno de la Ciudad de marcha atrás a la iniciativa de anular el título de Maestro Nacional de Dibujo que la escuela otorga hace 105 años.

La escuela fue fundada por el prócer que le da nombre y, desde entonces, suma años de tradición formando artistas. Ariel Santamarina es uno de los maestros egresados de la Belgrano. Sin embargo, está parado frente a la Legislatura Porteña pidiendo una firma “para que no cierran la escuela”. Ése sentido de identidad es lo que liga a los estudiantes, docentes y egresados con la institución y lo que los empujó a tomar la escuela, que hoy tiene su sede en Barracas, para que el gobierno de Mauricio Macri no avance en la intención de crear el Instituto Superior Metropolitano de Artes (ISMA).

Los caballetes ocupan la mitad de Avenida Mayo, entre la jefatura de Gobierno porteña y el Cabildo. Sobre ellos, las obras de arte de los estudiantes de la Belgrano protestan en silencio, pero con la explosión de los colores acrílicos, el gesto adusto de las esculturas y la profundidad de las xilografías que se apoyan en la estructura del edificio de la Revolución de Mayo.

Las obras intentan que los funcionarios recuerden lo acordado en septiembre sobre respetar el programa de estudio centenario y no reducirlo en la Belgrano. A la escuela se impondría, desde el ISMA, que aún no tiene un plan de estudios, un presupuesto asignado. Y se pondrá a dedo a rectores y consejos académicos.

El ISMA es la iniciativa a través de la que el macrismo fusionaría las escuelas de arte porteñas Belgrano, Lola Mora y Rogelio Yrurtia en un solo bachillerato técnico, sin respetar los programas de estudios particulares ni la identidad de cada escuela. En el caso de la de Barracas, la fusión implicaría la anulación del título de Profesor de Dibujo, ése que la escuela consiguió seguir entregando más allá de La Ley Federal de Educación Superior impuesta por el menemismo.

“Es algo totalmente antidemocrático, que no tiene sustento ni en el presupuesto ni en un plan de estudios”, sentenció Eva Medeiros, presidenta del Centro de Estudiantes de la escuela de Barracas, antes de resaltar que, aún así, la cartera de Educación porteña ya abrió las inscripciones.

Los volantes que riegan el piso dejan clara la demanda: “Respeto a la identidad histórica”, “Los estudiantes no negociaremos nuestras garantías”. El caminito de papeles termina en lo que parece un “homicidio artístico”, una estudiante yace en el piso mientras una compañera le marca la silueta. Pero no. La lucha no terminó ahí, sino que es parte de una de las tantas intervenciones que los estudiantes dejaron en el asfalto porteño.

La encargada de contornear lo que parecía un suicidio romántico es Anabel Castignoli, estudiante de primer año, que asegura que aún no puede creer cómo el arte quiere ser desplazado de la educación: “A través del arte la gente se expresa, dice lo que siente. El ser humano innatamente produce arte porque es su única forma de trascender, de reflejar la historia. Y si hoy estamos en la calle con nuestro arte es porque algo no anda bien”.

Las grandes planchas de madera que fueron el soporte de varias obras, y realizaron un cerco para exponer algunos cuadros y esculturas en plena calle, se abrieron liberando el paso a los estudiantes de ambas veredas --los que estaban frente a la jefatura de Gobierno y los que pintaban a espaldas del Cabildo--, para que se unan y desparramen su arte por toda la avenida.

Uno, dos, tres… diez muchachos levantan la obra más grande de la tarde, la apoyan nuevamente contra el suelo, en el medio de la avenida, de frente a la Casa Rosada. A primera vista, la obra hecha con los restos de todas las demás y con un poco de material recogido de la calle --la “identidad” se hace presente, es imposible no recordar los collages de Antonio Berni, egresado de “la Belgrano”-- puede asemejarse a un árbol navideño cuyas guirnaldas son serigrafías que advierten: “Sin profesores no hay educación”, “PRO-testa”.

Rodeado de policías uniformados y de civil que comienzan a inquietarse y aumentar en número, más que un árbol de navidad, parece un Caballo de Troya. Catriel cursa el tercer año del magisterio y, aunque las clases ya terminaron, está con brocha en mano y barba pintada continuando con la obra colectiva.

“La obra surgió espontáneamente como manifiesto de la furia y el espíritu colectivo de los estudiantes que estamos unidos en contra del gobierno y con la voluntad de defender la escuela. Salir a la calle, si bien es una forma de reclamo, quizá también es una manera de volver a recuperar el espacio público que merece el arte y que merece todo ser humano de estar en contacto con la sensibilidad, y ver las expresiones artísticas de los demás como también participar en ellas para revalorar su espíritu y no creerse que tiene que comprar o ser rehén de seguridades que le crea el capitalismo”, pintó el estudiante.

La protesta de la escuela de Barracas no es aislada. Meses atrás, más de una decena de colegios porteños también tomó las escuelas para después llevar sus reclamos a las calles, que en aquella ocasión atendían a un recorte en el régimen de becas estudiantiles. “Las tomas son una medida muy valorable porque es apropiarse de una educación que es de todos”, indicó la presidenta del Centro de Estudiantes sobre la toma que lleva más de tres semanas en Barracas y que en ese período abrió las puertas al barrio con talleres de todas las disciplinas y con la presencia de intelectuales como Osvaldo Bayer. Y este sábado seguirá con la presencia del artista Antonio Pujía, otro egresado de la Belgrano.

“¡Atentos! ¡Alto!” El grito hizo olvidar a todos de las actividades que se venían desarrollando, cuando frente a los más de cincuenta estudiantes se instaló una fila de policías con botas, palos, escudos y todo lo demás. “¡Arte! ¡Arte!” fue la respuesta estudiantil, tan espontánea como el Caballo de Troya.

La amenaza policial sólo hizo que los estudiantes se sentaran en círculo sobre la avenida a pintar modelos vivos y bosquejar el escenario contrastado entre artistas y policías. El arte callejero estaba amenazado como el título de magisterio, pero el docente de Mural Gerardo Cianciolo se animó a definir la situación y la protesta: “Esto desmitifica que el arte tiene que estar entre cuatro paredes para tener validez y, más aún, cuando está acompañado por un reclamo justo”.

“Menos policía y más educación” quedó fijado con pintura blanca en la calle. Mensaje que no fue el último de los estudiantes de la Belgrano, que continúan con la toma “por tiempo indefinido” mientras esperan que el Gobierno Nacional, la cartera de Educación y la legislatura porteña apoyen la iniciativa de declarar a la escuela como patrimonio cultural, y alejen el arte de cualquier amenaza.

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